jueves, 2 de diciembre de 2010


Ausencias, olvidos,
personas a las que vemos por última vez sin saberlo.
Caminos que un día se separan
y se funden en negro.
Amigos que nos dejan su recuerdo
como única prueba de que han estado
alguna vez a nuestro lado.
Sentimientos que se dejan caer en el vacío,
con la desidia del que está
demasiado ocupado consigo mismo.
Tristezas para el alma.

2 comentarios:

Ángeles dijo...

Es triste verdaderamente dejar que se alejen de nuestro lado 'esas' personas.
Pero qué sensación tan buena es acercarlos de nuevo.
Yo te doy las gracias por haber sabido hacer eso.

Lurdes. dijo...

Muchas gracias a ti por estar de nuevo aquí.