domingo, 5 de diciembre de 2010

Los enredos de esta madeja
no me dejan ver tu ternura,
anudada con insistencia
a la desazón.
Hoy, cansada de no encontrarte,
triste de mirar esos ojos que no me ven,
tirito, perdida,
en medio de un vacío demasiado aterrador.
Me mantiene la seguridad
de tu magia infinita
anclada a mis entrañas,
el eco de tu amor,
la esencia de un ser entrañable,
la calidez de tu voz
y toda tu inmensa humanidad.
Aquí, siempre esperando tu vuelta,
me encontrarás acurrucada,
contemplado mis pedazos,
que no saben vivir sin ti.

viernes, 3 de diciembre de 2010


Corazón a la intemperie,
dañado por la frialdad de una piel
insensible al calor de tu mirada.
Acércate a mí,
respira mi ritmo
y arrástrame al tuyo.
Acaricia mi soledad.
Deja que te cante mis risas al oído
para que, contagiados,
espantemos juntos penas y melancolías,
y podamos bailar,
por un instante,
flotando,
mi alegría.

jueves, 2 de diciembre de 2010


Ausencias, olvidos,
personas a las que vemos por última vez sin saberlo.
Caminos que un día se separan
y se funden en negro.
Amigos que nos dejan su recuerdo
como única prueba de que han estado
alguna vez a nuestro lado.
Sentimientos que se dejan caer en el vacío,
con la desidia del que está
demasiado ocupado consigo mismo.
Tristezas para el alma.