El constante olor de tu piel en mis sentidos
me hace elevarme a lugares inalcanzables
de no ser por su recuerdo.
El constante olor de tu piel en mis sentidos
me lleva a una desolación inimaginable
de no ser por su recuerdo.
La luz de tu mirada me serena
con su amor y su ternura.
La luz de tu mirada me entristece
con su olvido.
Tus brazos me rodean con calidez
y una esperanza de futuro.
Tus brazos me rodean con la frialdad
del final.
El todo y la nada empiezan y terminan
en el mismo lugar: en ti y en mí.

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